Tomado
del libro: Esteve, J.M. (1995). Los profesores ante el cambio social. Barcelona,
Anthropos.
Antes de hablar sobre el
libro de Steve, comentamos las CARACTERÍSTICAS que CARLOS SAN MILLÁN nos mostró
en su visita:
- Autoridad/cercanía.
- Disponibilidad.
- Organización.
- Implicación.
- Agradecimiento.
Y a partir de la primera
característica pasamos a hablar sobre el apartado del libro de Esteve AUTORIDAD
Y DISCIPLINA EN LA RELACIÓN EDUCATIVA.
De las intervenciones
realizadas, me gustaría destacar la que hizo Mariana, que expuso en primer
lugar que la autoridad te la dan los alumnos, se gana, es un reconocimiento. Luego
añadió que cada uno tiene que buscar su
propia forma de ganarse la autoridad y que para ella la relación personal con la gente es fundamental, opinando que se
puede ganar la autoridad con mucha cercanía. “La gente no quiere una persona
pedante, quiere una persona humilde de la que se pueda decir “tú vienes a
aprender como nosotros””.
A continuación, nos comentó una
experiencia que se me quedó guardada y que refleja claramente este pensamiento
que yo también comparto. Y es que un día
al llegar a clase a primera hora se encontró con una profesora que estaba
terminando de explicar unas cuestiones sobre las elecciones y salió muy
indignada quejándose de la actitud grotesca e irrespetuosa de los alumnos/as.
Ante esta situación, en lugar de regañarles o sancionarlos como harían muchos
docentes, intervino desde la confianza preguntándoles qué había pasado. Éstos se
justificaban todo el tiempo por el comportamiento de la profesora, que al
parecer no había sido muy educado, sin pararse a pensar en su actitud. A lo que
ella respondió finalmente: “Me duele mucho que esta profesora se haya llevado
una imagen de vosotros que no es”. A partir de esta frase los alumnos/as
reflexionaron y reconocieron que se habían “pasado”.
También nos comentó que el
detalle de saberse los nombres delas personas con las que trabajas es una forma
de ganarse la autoridad ya que las personas ven que les importas. Yo coincido
plenamente con esta opinión y de hecho procuro llevarla a la práctica siempre
que tengo la oportunidad de hacerme cargo de un grupo de niños/as.
LA CONTRADICCIÓN ENTRE LAS
EXIGENCIAS QUE SE PROYECTAN SOBRE LA ESCUELA Y LAS DOTACIONES DE RECURSOS
De este epígrafe mencionamos,
entre otros aspectos, que los recursos
tienen que partir de las necesidades reales de los centros.
En relación con esta idea me
gustaría destacar la siguiente afirmación: “En el momento actual, la enseñanza
de calidad, allí donde se da, es más el fruto del voluntarismo de los
profesores que la animan, que la consecuencia natural de unas condiciones de
trabajo adecuadas a las dificultades reales y a las múltiples tareas a las que
se supone que el profesor debe atender.”
LA NECESIDAD DE REVISAR LOS CONTENIDOS
CURRICULARES
Esta necesidad conlleva
principalmente tres acciones:
1. Adaptarse a los cambios.
2. Salirse de lo tradicional.
3. Tener en cuenta la
diversidad.
Esto lo podemos resumir en un
solo pensamiento: el que piense en no
seguir estudiando que no se dedique a la función docente.
EL CAMBIO DE LA RENTABILIDAD
SOCIAL DE LA EDUCACIÓN
Con respecto a este apartado señalamos
cómo vemos que nuestra formación está separada de la realidad y que esto nos
perjudica puesto que es primordial saber llevar la teoría a la práctica, siendo
la experiencia una de las mayores fuentes de aprendizaje.
Finalmente pasamos a destacar
los puntos más interesantes de las ENTREVISTAS A UN DOCENTE que cada grupo
había elaborado.
A mí personalmente me
gustaría resaltar la que realizó mi compañero Alexis, pues las palabras
expresadas contienen y reflejan una profundidad excepcional de una persona que
podría convertirse fácilmente en un modelo a seguir tanto para sus alumnos y
alumnas como para el resto de docentes.
Este profesor dice dedicarse
a la enseñanza por un lado, para ejercitar la paciencia, la constancia, la
tolerancia, el compromiso, el sentido crítico y la generosidad y por otro, para
conjugar la transmisión de contenidos con la libertad; teniendo presente el
ejemplo de sus viejos maestros que le ayudaron a comprender que “solo se puede pedir aquello que se está
dispuesto a dar”.
“No he pretendido nunca la perfección académica. No
soy capaz de conjugar el virtuosismo expositivo de mis viejos maestros. Pero al
menos he intentado convertirme con determinación y algo de rigor, en una
especie de esponja, siempre dispuesto a absorber todo lo que representa la
enseñanza.”
Para mí, esta
perspectiva de humildad adoptando la posición de aprendiz es digna de señalar
ya que, tal y como hemos visto en sesiones anteriores, es un aspecto clave en
el profesorado que no siempre prevalece, así como las virtudes que él pretende
ejercitar (paciencia, constancia, tolerancia…). De igual modo me gustaría
subrayar una premisa que él ya adquirido pero que considero muchos docentes no
tienen presente: “solo se puede pedir aquello que se
está dispuesto a dar”, pues la mayoría exigen a sus estudiantes un esfuerzo que
escasamente llega de su parte, siendo esta una contradicción que te llega a
frustrar. En este punto se debería tener constancia de que “la honestidad del trabajo bien hecho debe
servir de inspiración para las nuevas generaciones docentes”, tal y como
expresa en la entrevista.
Otro
aspecto clave que este profesor tiene en cuenta es el de la formación
permanente unida a la capacidad de escucha: “siempre un docente está
continuamente aprendiendo o reciclándose. Necesitamos buscar formas nuevas para
no repetirnos. Escuchar lo que los alumnos nos demandan”.
En última instancia,
cabría destacar su opinión acerca de la autoridad y la disciplina en la
relación educativa de la que hablábamos antes: “las situaciones en las que hay que emplear la autoridad sin apenas
reflexión me perturban. Creo que en esos momentos la docencia pierde su nombre
y solo queda la disciplina. Cuando me encuentro en ese callejón sin salida,
arrastrado por la circunstancia, me siento autorizado por mi propia
incompetencia.”
AMPLIACIÓN:
HISTORIAS DE DOCENTE
MARI CARMEN DÍEZ: EL OFICIO DEL MAESTRO ES
APRENDER
La historia de esta maestra
recoge algunos aspectos clave que han surgido en esta sesión, tales como:
- La idea de aprender con los alumnos.
- Aprender de todas las situaciones, de los fallos, las incertidumbres.
-
Reciclarse constantemente.
- Escuchar activamente a los discentes.
- Establecer relaciones cercanas con los demás.
-
Mostrarnos tal y como somos.
Entusiasmarse,
divertirse, equivocarse, dudar, compartir tareas y, sobre todo, aprender.
Confiesa que, desde que comenzó en este oficio, los miedos e inseguridades se
han convertido en posibilidades y recursos didácticos. Y que la clave de todo
consiste, simplemente, en escuchar a los
niños.
Ahora
entiendo la escuela como un sitio adonde vamos a aprender; donde compartimos el
tiempo, el espacio, y el afecto con los demás; donde siempre habrá alguien para
sorprenderte, para emocionarte, para decirte al oído algún secreto magnífico.
Propongo
una escuela donde la gente hable, se relacione, comparta lo suyo, lo pase lo
mejor posible y aprenda, en compañía de los demás.
Lo
importante es mostrarnos como somos y contagiar a los niños algunas de nuestras
pasiones.
Y
ahí fue cuando me di mi primer tropezón con la realidad, que, sin embargo me
enseñó algo importante ya que, huyendo de las exigencias absurdas de la
dirección de la escuela, aprendí a resistir, y a no enterrar mis deseos a pesar
de las dificultades.
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